En San Andrés, acusan presunto saqueo de agua y afectaciones a pirámides por pipas de «Agua para el Bienestar»; INAH coloca sellos de suspensión

En San Andrés, acusan presunto saqueo de agua y afectaciones a pirámides por pipas de «Agua para el Bienestar»; INAH coloca sellos de suspensión

Jaime López

Vecinas y vecinos de San Andrés Cholula acusaron que decenas de pipas están saqueando agua en una zona protegida del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), correspondiente a las pirámides.

Dichas pipas están rotuladas con el eslogan del «Agua para el Bienestar», el programa puesto en marcha por el gobierno de Alejandro Armenta Mier para presuntamente ayudar a los domicilios del área metropolitana que padecen escasez del vital líquido.

Sin embargo, habitantes de San Andrés Cholula manifestaron su temor de que solo se trate de una política pública con tintes electorales, que genere afectaciones al Pueblo Mágico aludido.

Detallaron que hace aproximadamente ocho días comenzó el ingreso de maquinaria pesada en un predio aledaño a la zona arqueológica, pero fue el pasado sábado 20 de junio cuando inició la operación de las pipas.

Abundaron que también hay excavadoras que están afectando los basamentos de las pirámides de Cholula, por lo que el INAH tuvo que intervenir y poner sus sellos de suspensión

Pese a lo anterior, las pipas siguen activas, ingresando y saliendo el sitio sin ningún empacho, lo que parece un desacato a una normativa federal.

Esto es Cholula pudo entrevistar al vigilante del predio, quien negó rotundamente que se esté permitiendo el paso de excavadoras o que haya una obra en construcción.

Igualmente, desmintió que el INAH haya clausurado el terreno y mencionó que solo fue limpiado y dijo que supuestamente el gobierno del estado tiene la custodia del mismo.

Por su parte, habitantes de San Andrés Cholula relataron que hace años la Universidad De las Américas de Puebla (Udlap) estaba a cargo del predio en donde actualmente operan las pipas de «Agua para el Bienestar» hasta que se los quitó el Ayuntamiento.

Agregaron que son aproximadamente 60 los vehículos que están operando en la zona protegida, por lo que insistieron en su preocupación de que el Estado esté saqueando el vital líquido de su comunidad.

Hasta el corte de esta publicación, no había una postura oficial por parte de autoridades estatales.