Debido a que «se cayó el sistema», juzgado pospone audiencia cara a cara entre Lydia Cacho y Mario Marín

Debido a que «se cayó el sistema», juzgado pospone audiencia cara a cara entre Lydia Cacho y Mario Marín

Jaime López

La audiencia cara a cara que estaba programada para este 20 de octubre entre la periodista Lydia Cacho y el exgobernador Mario Marín Torres fue pospuesta bajo el argumento de que se le cayó el sistema al juzgado encargado de la conexión.

Así lo dio a conocer la escritora de «Los demonios del Edén» en una transmisión directa que hizo en Instagram, en la que explicó que su interés de que el exmandatario sea declarado culpable tras 21 años de haber ordenado su tortura radica en que no debe haber impunidad para un servidor público que usó el poder con la finalidad de proteger una red de trata y explotación de niñas y menores de edad.

Cacho platicó que estaba preparada para encarar a su victimario, quien en su momento movilizó a 34 servidores públicos para aprehenderla ilegalmente.

Reveló que cinco horas antes del horario programado por el juzgado, no hubo problemas de conexión en los preparativos previos, en donde distintos periodistas estaban listos para ver la audiencia en tiempo real.

Explicó que ella pidió que la sesión fuera pública y subrayó que así lo permite la ley en el territorio mexicano, siempre y cuando haya consenso o autorización por parte de las víctimas.

La periodista agregó que, en un principio, le dijeron que se había ido la luz, pero posteriormente le informaron que había problemas con el sistema por una supuesta falta de pago.

Abundó que ahora estará a la espera de conocer la nueva fecha de la audiencia con la que busca darle un cierre a su caso, el cual ocurrió en el año 2005.

Mencionó que busca la sentencia condenatoria en contra de Marín Torres para que todos los funcionarios que actualmente se encuentran en activo sepan que van a tener consecuencias si defienden a criminales.

Asimismo, señaló que, desafortunadamente, existe una infiltración de presuntos tratantes o defensores de ese delito en todas las fuerzas partidistas del país.

En otro orden de ideas, expresó que el poder de las y los periodistas radica en escuchar las problemáticas que aquejan a la sociedad y darlas a conocer, aunque algunas veces ello implique poner o arriesgar la integridad física y emocional.