Jaime López
Activistas, ambientalistas y habitantes de distintas colonias de la ciudad de Puebla clausuraron de manera simbólica las obras preliminares del Sistema de transporte por cable que se estaban llevando a cabo en la explanada del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (Cenhch).
Dichas obras fueron dadas a conocer por medios locales el pasado 29 de julio, pero, según testimonios anónimos de algunos trabajadores, habían comenzado desde el 27 del mismo mes.
Con una impresión monumental, las personas que se oponen al Cablebús acusaron que no hay permisos para el proyecto y que se está violando el Acuerdo de Escazú.
El acuerdo en cuestión es un tratado internacional firmado en 2018 en Costa Rica y su objetivo es promover la democracia ambiental, así como garantizar los derechos de acceso a la información, la participación ciudadana y el acceso a la justicia en asuntos ambientales.
Las y los opositores al Cablebús también exhibieron una lona monumental con la consigna «El pueblo manda, el gobierno obedece. Ciudadanía cancela la obra ilegal del Cablebús».
Posteriormente, emitieron un discurso en el que mencionaron que la mayoría de las y los poblanos no están a favor de ese proyecto de movilidad debido a que presuntamente tiene un alto costo y va a generar un desplazamiento forzado de personas, fenómeno que se conoce como gentrificación.
Agregaron que el Sistema de transporte por cable es un capricho de quienes actualmente ocupan el poder y acusaron que se están aprovechando del periodo vacacional para iniciar la obra.
Es oportuno mencionar que, en el momento de la clausura, había trabajadores alrededor de la zona, así como maquinaria y representantes de la Secretaría de Gobernación.
Asimismo, la zanja que se había hecho el pasado 29 de julio en la explanada del Cenhch ya había sido tapada con adoquines y otro tipo de piedras.


